Radio Frecuencia

La radiofrecuencia es una técnica con la que se corrige la textura de la piel, la flacidez y el volumen.

Es ideal como tratamiento indoloro y no invasivo. La radiofrecuencia está cada vez más demandada ya que, además de lo dicho anteriormente, también podemos decir que favorece la creación de colágeno en la piel, el drenaje linfático de la grasa y por tanto mejora la circulación.

El tratamiento de la radiofrecuencia

La radiofrecuencia produce un calentamiento profundo que afecta a la piel y tejido graso subcutáneo. Un calentamiento que podríamos decir que va de dentro hacia fuera. Este calentamiento favorece también la producción de colágeno, tanto en la piel como en el tejido subcutáneo, permitiendo que todo el tejido adquiera firmeza.

Después la sesión de radiofrecuencia

Una vez terminada la sesión se aplica gel de aloe vera en las zonas tratadas y la persona puede incorporase a su vida cotidiana inmediatamente, evitando el sol y los UVA en las 48 horas siguientes. Se recomienda beber abundante agua tras la sesión, ya que ayudará al resultado final.

Las ventajas de la radiofrecuencia

El tratamiento de radiofrecuencia es una forma segura y clínicamente probada para reafirmar la piel logrando mejoras en el tono, el contorno y la textura de forma natural a través de la estimulación del propio colágeno.

La gran ventaja de tratar la flacidez y la celulitis con radiofrecuencia es que no requiere una especial preparación previa y que se puede continuar normalmente con su vida laboral y social inmediatamente después del tratamiento. Una sola sesión actúa sobre el colágeno ya existente y estimula el crecimiento de nuevo.

Los resultados de la radiofrecuencia

El efecto de tensión se aprecia de una forma gradual y progresiva, haciéndose más evidente a partir de los 4-6 meses. Los resultados suelen pueden durar dos años. Cuando se aplica la radiofrecuencia, el resultado es una piel más tersa y una evidente reducción de flacidez.